GILLOW Y ZAVALZA, Eulogio Gregorio

De Dicionário de História Cultural de la Iglesía en América Latina
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(Puebla, 1841– Ejutla, 1922) Obispo.

Nació en la ciudad de Puebla el 11 de marzo de 1841; hijo de Tomás Gillow, inglés originario de Liverpool, y de María J. Zavalza y Gutiérrez, Marquesa de Selva Nevada. Su padre, quien provenía de una familia católica, emigró a la ciudad de México para fundar una sucursal de la joyería Roskel; posteriormente fundó su propia joyería; al contraer matrimonio con la Marquesa de Selva Nevada, se convirtió en hacendado, noble y caballero. Eulogio Gillow fue llevado por su padre a la edad de 10 años a Londres, Inglaterra para estudiar primero, durante dos años en la escuela del párroco de Dorchester donde aprendió el idioma inglés, y posteriormente en el colegio jesuita Stonyhurst. Continuó sus estudios de Humanidades y aprendió el idioma francés en el colegio Alost de Bélgica, también jesuita, donde fue un alumno destacado obteniendo el primer premio de esta institución. Al terminar sus estudios en Bélgica, viajó a Roma para inscribirse en la Academia Eclesiástica de Nobles y en la Universidad Gregoriana de Roma, donde hizo sus estudios teológicos. En Roma tuvo la oportunidad de conocer a personajes como el Emperador Maximiliano y Antonio de Haro y Tamariz; asimismo asistió a la ceremonia de canonización de San Felipe de Jesús.

Recibió la tonsura en 1863 de manos del Ilmo. Sr. Antonio de Labastida y Dávalos, Arzobispo de México, en el templo de San Roque de París. Sin embargo decidió ordenarse en México, por lo cual al terminar sus estudios de teología en 1865 viajó a la ciudad de Puebla donde le ordenó el Ilmo. Sr. Colina; celebró su primera misa en el Santuario de Nuestra Señora de Ocotlán, advocación de quien su madre era muy devota, debido a que le había salvado del cólera a él mismo cuando era niño. En 1866 se embarcó a Europa para doctorarse en Derecho; durante su estancia en Roma fue nombrado camarero secreto supernumerario de Pío IX, se doctoró en Derecho Canónico, fue nombrado Refrendario del Supremo Tribunal de Gracia y Justicia, asistió al Concilio Vaticano I en calidad de consultor del Ilmo. Sr. Márquez Obispo de Oaxaca; también consiguió colocar una imagen de la Virgen de Guadalupe en una capilla lateral de san Nicolás in Cacere, en una ceremonia en la que participaron más de 60 obispos asistentes al Concilio. En 1870, al finalizar éste, regresó a México en compañía del Ilmo. Sr. Márquez.

Al volver introdujo mejoras agrícolas en la Hacienda de Chautla, propiedad de su familia, para lo cual compró una máquina desgranadora de maíz que había sido ganadora del primer premio en la Exposición Mundial de Filadelfia. Sin embargo, la máquina no funcionó y fue relegada en una bodega hasta que, tiempo después, fue revisada por un fabricante estadounidense de desgranadoras que casualmente estaba de visita junto con otros turistas en la Hacienda por invitación de Monseñor Gillow; la conclusión a la que llegó el especialista es que el grano que se producía en México era más grueso que el producido en Estados Unidos, a lo que sabiamente Monseñor señaló: “No todo lo que sirve en los Estados Unidos, da resultados en México”. Igualmente se ocupó de mejorar la calidad de vida de los trabajadores de su Hacienda, aumentándoles el salario, enseñándoles el catecismo y estableciendo escuelas para ellos y sus hijos; asimismo no permitió las tiendas de raya en su Hacienda y construyó un observatorio meteorológico.

También participó en la expansión del ferrocarril en la época de Porfirio Díaz, con quien estableció amistad, llegando incluso a ser miembro de la Comisión para tratar lo relativo a la construcción de los Ferrocarriles Nacionales; del mismo modo, participó en la construcción del Ferrocarril Interoceánico y en la del Ferrocarril de Puebla a San Martín Texmelucan.

Después de la muerte de su padre se instaló en la ciudad de México, donde se dedicó al confesionario, a dar conferencias y a la asociación fundada por él, encargada de atender el culto en los templos pobres. Se le ofreció la sede vacante de Puebla, pero la rechazó; posteriormente tuvo que aceptar la de Oaxaca por órdenes del Papa. De este modo fue consagrado en 1887 en el templo de La Profesa por el Ilmo. Sr. Labastida asistido por los obispos de Puebla y Querétaro, ceremonia a la que asistieron miembros destacados de la sociedad y política mexicanas. Durante el tiempo que ejerció la autoridad episcopal en Oaxaca realizó varias visitas pastorales, visitó y reparó los templos de su diócesis, incluyendo la Catedral; introdujo mejoras para la ciudad de Antequera como la construcción de una ladrillera y de una planta de gas, trabajó por la introducción de la causa de beatificación de los mártires de Caxonos; confirmó a cerca de un millón de católicos, según sus Apuntes Históricos, y solicitó la erección del obispado en Tehuantepec. En 1891, al erigirse el Arzobispado de Antequera, Monseñor Gillow se convirtió en Arzobispo de Antequera obteniendo el sagrado palio de manos del entonces Obispo de Tabasco, el Sr. Amézquita. Al poco tiempo convocó a un Concilio Provincial y en 1895 al primer Síndico diocesano; en 1898 publicó su primera Instrucción Pastoral; en 1899 asistió en Roma al Concilio Plenario Latino Americano en el cual presidió varias asambleas. Hacia el final de su vida restauró templos, fundó escuelas, estableció una imprenta y un Semanario llamado La Voz de la Verdad.

Durante la revolución carrancista emigró a los Estados Unidos: primero a San Antonio, Texas y luego a Los Ángeles, California. Fue uno de los personajes más destacados de su época dentro de la política eclesiástica mexicana debido a sus relaciones con el Vaticano y con el presidente Porfirio Díaz. Monseñor Gillow murió durante una visita Pastoral en la ciudad de Ejutla, Oaxaca, el 16 de mayo de 1922.

Obras: Apuntes históricos sobre la idolatría y la introducción del cristianismo en la diócesis de Oaxaca; Reminiscencias del Ilmo. Sr. Dr. D. Eulogio Gillow y Zavalza, Arzobispo de Antequera (Oaxaca). Actas y Decretos del Concilio I de Antequera celebrado en Oaxaca, del día 8 de diciembre de 1892 al día 12 de marzo de 1893. Primera carta pastoral del Ilmo. Sr. Dr. D. Eulogio Gillow en la que saluda al clero y fieles de la diócesis que se le ha confiado; Informe rendido a la Sociedad Agrícola Mexicana, sobre las ventajas que resultan a México de cultivar los cereales con la maquinaria agrícola norteamericana.

BIBLIOGRAFÍA:

Schlarman, Joseph. México, Tierra de Volcanes. 14ª edición. Porrúa. México 1987.

Márquez Montiel Joaquín. Hombres célebres de Puebla. Tomo I. Jus. México 1955.


SIGRID MARÍA LOUVIER NAVA