Diferencia entre revisiones de «AGUIAR Y SEIJAS, Francisco de»

De Dicionário de História Cultural de la Iglesía en América Latina
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Línea 1: Línea 1:
'''AGUIAR Y SEIJAS, Francisco de (La Coruña, 1632– Ciudad de México, 1698). Obispo.'''
+
 
 +
 
 +
'''(La Coruña, 1632– Ciudad de México, 1698). Obispo.'''
  
 
Francisco de Aguiar y Seijas y Ulloa nació en la ciudad de Betanzos, perteneciente a la provincia de La Coruña, en España; sus padres fueron Alonso Vázquez de Seijas y Lobera, regidor de la ciudad de Betanzos, y Mariana de Ulloa. Realizó sus primeros estudios en Betanzos hasta después de la muerte de su padre, cuando se fue a vivir a Santiago de Compostela con Fernando de Andrade, obispo de aquél lugar, a quien sirvió de paje. Posteriormente, bajo la protección del arzobispo Andrade, estudió en la Universidad de  Santiago de Compostela, institución de la que sería rector de 1668 a 1674.
 
Francisco de Aguiar y Seijas y Ulloa nació en la ciudad de Betanzos, perteneciente a la provincia de La Coruña, en España; sus padres fueron Alonso Vázquez de Seijas y Lobera, regidor de la ciudad de Betanzos, y Mariana de Ulloa. Realizó sus primeros estudios en Betanzos hasta después de la muerte de su padre, cuando se fue a vivir a Santiago de Compostela con Fernando de Andrade, obispo de aquél lugar, a quien sirvió de paje. Posteriormente, bajo la protección del arzobispo Andrade, estudió en la Universidad de  Santiago de Compostela, institución de la que sería rector de 1668 a 1674.

Revisión del 17:35 2 jun 2014


(La Coruña, 1632– Ciudad de México, 1698). Obispo.

Francisco de Aguiar y Seijas y Ulloa nació en la ciudad de Betanzos, perteneciente a la provincia de La Coruña, en España; sus padres fueron Alonso Vázquez de Seijas y Lobera, regidor de la ciudad de Betanzos, y Mariana de Ulloa. Realizó sus primeros estudios en Betanzos hasta después de la muerte de su padre, cuando se fue a vivir a Santiago de Compostela con Fernando de Andrade, obispo de aquél lugar, a quien sirvió de paje. Posteriormente, bajo la protección del arzobispo Andrade, estudió en la Universidad de Santiago de Compostela, institución de la que sería rector de 1668 a 1674.

Ocupó el cargo de obispo en la diócesis de Michoacán de 1678 a 1681, y en la arquidiócesis de México de 1681 hasta su muerte ocurrida en 1698. Como arzobispo, fue de los pocos prelados de la época que realizó la visita pastoral en la mayor parte de su diócesis. Llevó a cabo diversas obras sociales como el hospital del Divino Salvador para enfermas mentales, el colegio de San Miguel de Belén y la Casa de Misericordia, así como el derribo e inicio de las obras del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, el cual quedaría finalizado hasta después de su muerte, en 1709. Asimismo, daba grandes limosnas gastando una gran cantidad de su dinero, una cuarta parte del diezmo del arzobispado y en ocasiones algunos bienes que habían sido confiscados a conventos de religiosas como resultado de la reforma que realizó en ellos.

Influido por el espíritu de la Contrarreforma impulsó una serie de acciones para corregir la moral pública. Por ejemplo, convencido de que la reforma moral de la sociedad debía tener como base la educación cristiana, fundó una gran cantidad de escuelas catequísticas para niños así como el seminario conciliar; asimismo prohibió las corridas de toros, las peleas de gallos, los juegos de azar y algunas obras teatrales. Del mismo modo se ocupó en modificar el relajado código de conducta que existía en los conventos de religiosas en esa época, ya que a pesar de ser de clausura recibían numerosas y continuas visitas. Adoptó algunas acciones que han sido catalogadas como misóginas, por ejemplo: prohibir, bajo pena de excomunión, que cualquier mujer entrara al Palacio Arzobispal.

Suele decirse que era enemigo de la monja poetisa Sor Juana Inés de la Cruz y que la había forzado a dejar las letras. Sin embargo, de acuerdo con Alejandro Soriano, desde hace tiempo se cuenta con “información suficiente que indicaba que ni el obispo de Puebla ni el arzobispo de México, Francisco de Aguiar y Seixas, ‘censuraron’ a Sor Juana[1].

Asimismo se ha dicho que el arzobispo Aguiar y Seijas le quitó a Sor Juana su biblioteca y la quemó por considerarlos libros impíos, pero el recientemente descubierto testamento del padre José Lombeida, muestra que ella los regaló al sacerdote para que los vendiera y sirvieran para ayudar a los necesitados; a su vez, el padre Lombeida entregó algunos de estos libros que aún no había vendido, a Mons. Aguiar y Seijas con el mismo fin: “Declaro que la madre Juana Inés de la Cruz religiosa que fue del convento del glorioso doctor San Jerónimo ya difunta me entregó distintos libros para que los vendiese, y habiendo fallecido dicha religiosa en virtud de mandato del Ilustrísimo señor arzobispo desta diócesis continué en la dicha venta y su procedido lo he ido entregando a su Señoría Ilustrísima y los que han quedado en ser están en mi poder ordeno y mando se entreguen a dicho señor Arzobispo[2].

A lo largo de su vida practicó constantemente el ayuno y duras mortificaciones corporales, las cuales fueron evidentes después de su muerte cuando se preparó su cuerpo para los funerales. Falleció en la ciudad de México el 14 de agosto de 1698, a la edad de 65 años; sus restos descansan en la capilla de San Felipe de la Catedral Metropolitana. El 30 de diciembre de 1767 inició su proceso de canonización y su causa se encuentra actualmente en fase romana[3].


Notas

  1. Soriano Vallés, “Sor Juana: de los caprichos literarios a la verdad histórica”, p. 2.
  2. Soriano Vallés, “Sor Juana y la Virreina”, p. 37.
  3. Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México.

Bibliografía


SIGRID MARÍA LOUVIER NAVA